Crecí en la manera de que se crece de la noche a la mañana creía que era cosa de hacerlo fácilmente. Jugué con los pies a más no poder, jugué sola en el juego que le llaman vida con los brazos enredados y rasgados de tantas heridas.
Jugaba contra mis demonios y contra los suyos, jugué por los dos y no importaba si mis fuerzas eran débiles me decía a mi misma que si podía me levantaba cada vez con mas fuerza.
Seguía respirando, seguía respirando viendo hacia adelante. Me derrumbe muchas veces en túneles de oscuridad donde no imaginaba la luz, caí en laberintos de mentiras, me hundí en el mar de mis propios miedos y los alimentaban mis lagrimas en las noches frías.
Seguía viva, seguía aquí y sin ti a mi lado pero seguía respirando y no gracias a ti. Tus artimañas me hicieron mas fuerte, mas invencible tenia un boleto en el tren del olvido y uno en el vuelo de un nuevo camino, un nuevo destino, pensé no salir de esto ilesa pero salí, respire, sobreviví a tus demonios y a los míos y aunque lo odiase admitir sin ti nunca hubiera encontrado la luz.
